Una veintena de personas con diversos antecedentes se ha desplazado la tarde de este martes al cuartel de Barbate (Cádiz), localidad marcada por la reciente muerte de dos guardias civiles arrollados por una narcolancha cuando participaban en una actuación contra el tráfico de drogas; profiriendo amenazas e increpando a los guardias civiles que allí se encontraban, según han informado fuentes de la Guardia Civil a Europa Press.

Alrededor de las 17.30 horas una patrulla de la Guardia Civil observó a un coche circulando a gran velocidad por el casco urbano de la localidad gaditana. Tras darle alcance, ordenaron a sus cuatro ocupantes –todos varones adultos– que abandonaran el vehículo.

En este momento, uno de ellos se introdujo nuevamente en el vehículo, dando un acelerón que estuvo a punto de arrollar a uno de los agentes de la Guardia Civil. Estos les recriminaron el acto y los cuatro sujetos comenzaron a increparles en ese mismo lugar, según la Guardia Civil.

Apenas una hora después de este suceso, unas 20 personas, entre las que se encontraban dos de los ocupantes del vehículo — hermanos junto con otro varón y una mujer– se personaron en el puesto de Barbate y comenzaron a increpar a los agentes.

Las citadas fuentes oficiales han indicado que la veintena de individuos son casi todos pertenecientes a una misma familia conocida de la zona que, además, acumulan varios delitos de tráfico de drogas, lesiones, amenazas, delitos contra la seguridad vial y contra el patrimonio, entre otros.

En un mensaje en redes sociales, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Cádiz ha denunciado este hecho, asegurando que estas personas que se han acercado a las puertas del cuartel han gritado «os tenía que pasar como a los del puerto», en referencia al asesinato de dos guardias civiles el pasado 9 de febrero al ser arrollados por una narcolancha en el puerto gaditano de Barbate.

Por ello, AUGC Cádiz ha reclamado un refuerzo permanente en el municipio gaditano y que se declare como zona de especial singularidad.