San Fernando pasará a consumir en sus instalaciones públicas a partir de esta semana electricidad 100% verde. Así el alumbrado, los semáforos, los edificios y otras infraestructuras funcionarán con energía limpia y dejarán de liberar anualmente a la atmósfera 3.895 toneladas de CO2 gracias al nuevo contrato para el suministro de energía eléctrica en alta y media tensión para el Ayuntamiento. San Fernando firma un contrato de suministro públicoSan Fernando firma el nuevo contrato de suministro público 

Desde el gobierno se destaca con este paso para el consumo de energía 100% verde el municipio se acerca «cada vez más al reto final de convertirse en una ciudad ecoeficiente». De esta forma, sigue avanzando en su compromiso con la lucha contra la emergencia climática y con los objetivos para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ONU).

El nuevo contrato forma parte del acuerdo Marco para el suministro de electricidad en alta y baja tensión de la Central de Contratación de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Tendrá una vigencia de un año con opción a otro más de prórroga, con un valor de algo más de 2,4 millones por año. Desde el gobierno se insiste en que significa un paso más en la alianza municipal con el planeta. La ciudad consiguió cumplir con el objetivo que se estableció en 2020, gracias a las distintas medidas y políticas impulsadas por el equipo de gobierno local, con una reducción de las emisiones de CO2 de un 20,78%.

La intención es reducir las emisiones en el término municipal un 55% en 2030 respecto a 1990 hasta alcanzar la neutralidad climática en el año 2050. En línea con el Pacto de Alcaldías para el Clima y la Energía Sostenible rubricado en 2009, la ciudad trabaja para que en 2030 al menos un 42% del consumo de energía final bruta tenga un origen renovable. Hasta la firma de este nuevo contrato, el 25,81% de las emisiones que se producen en el municipio se corresponden con el consumo eléctrico. Respecto a 2005 estas han disminuido un 45%, entre otras razones, porque la eficiencia energética de la ciudad ha aumentado en un 14%. El consumo eléctrico que depende del Ayuntamiento -9,5 millones kw/hora anuales- supone un 5,09% del total de las emisiones isleñas, que gracias a este nuevo contrato se reducirán en 3.895 toneladas anuales de CO2. De este consumo, y a modo orientativo, el alumbrado público supone el 62,7%9, los edificios municipales, el 23,40 % y los centros educativos, el 6,61%.

Tecnología led
El consumo de energía eléctrica 100% verde y limpia se suma a otras medidas como la paulatina sustitución de la luminaria de los distintos espacios públicos (instalaciones deportivas, parques, centros escolares, delegaciones municipales, espacios de uso cultural y expositivo…) por tecnología led. Esta medida permite reducir en hasta un 65% el consumo de energía utilizada por lo que se está implantando progresivamente en toda la ciudad hasta alcanzar su totalidad.

Un ejemplo es la renovación hecha en el pabellón del Parque Almirante Laulhé con la instalación de 55 focos de 200 watios para las pistas deportivas y 10 focos de 90 watios en el graderío. En el ámbito deportivo también se ha dotado de nueva iluminación los dos campos de fútbol de Bazán, las distintas instalaciones del pabellón de Bahía Sur (piscina, pistas de tenis, sala de musculación, pista polideportiva exterior de baloncesto…) o en la piscina cubierta de La Magdalena. La siguiente actuación prevista de manera inminente corresponde al campo de hockey Pablo Negre, en el que se invertirán más de 73.000 euros.

Alumbrado público
Ese cambio a led se ha desarrollado en todas las obras de rehabilitación y remodelación de calles, avenidas y plazas emprendidas de tal modo que se ha ido sustituyendo la luminaria antigua por otra más eficiente y moderna. Así, los parques del Oeste, Sacramento, Victoria Eugenia y de las Huertas; el bulevar Reyes Católicos, las avenidas Pery Junquera y Constitución o calles como Faustino Ruiz y Ferrocarril están iluminadas por sistemas que consumen menos y a la vez son menos contaminantes.

En total, en estos años el Ayuntamiento ha invertido aproximadamente un millón de euros sólo en el cambio de luminaria. El siguiente paso pasaría por la instalación de un sistema inteligente de control de la iluminación pública que permita ser aún más eficientes en la gestión lumínica y elevar la reducción total del consumo de hasta el 65% en todas las instalaciones municipales.

Un mayor gasto
El nuevo contrato firmado por el Ayuntamiento con Iberdrola incluye un listado certificado de todos los puntos de los que provienen la energía que se suministrará a la ciudad. Este servicio implica, reconoce el gobierno municipal, un gasto económico algo mayor para las arcas públicas, pero los beneficios medioambientales y el compromiso tomado con la emergencia climática de la ciudad «sin duda lo justifica claramente». La apuesta por las energías renovables es la base de un futuro sostenible.

Con esta máxima, desde el Ayuntamiento se trabaja en paralelo en la sensibilización social. Desde el fomento de una movilidad sostenible con el transporte público en el centro -el 42,73% de las emisiones que se producen en el municipio se corresponden con el transporte por carretera- a la llegada de energía verde a los hogares (53,38% de las emisiones liberadas a través de la factura de la luz) y al comercio local (24,23%).

Se trata, dejan claro, de una tarea que se debe emprender de manera conjunta con los distintos ayuntamientos del entorno y en la que, a su juicio, la Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz debería tener un papel protagonista.

Papel protagonista de la Mancomunidad
Desde el equipo de gobierno local, se incide en la importancia de que la Mancomunidad asuma como competencia propia la producción de energía de manera sostenible para hacer de la Bahía más sostenible. Hay ejemplos de acciones para hacer realidad esta iniciativa: como Oslo con energía procedente de la basura de sus ciudades o varias zonas de Corea del Sur con plantas de producción energética procedente de hidrógeno verde. «Este modelo es ya una realidad en muchos lugares del mundo y otras ciudades caminan con firmeza hacia esas realidades que señalan cuál es el futuro correcto», advierte del equipo de gobierno.

«Unificar servicios estratégicos vinculados a la lucha contra la emergencia climática es una oportunidad para la mancomunidad y una necesidad para los ayuntamientos que la integran», expone el gobierno en un comunidad. Considera necesario, así, impulsar un plan de acción conjunto para trabajar en nuevos servicios mancomunados como plantas de producción energética, la gestión inteligente y sostenible de la iluminación viaria y de los edificios municipales, plantas de depuración del aire y captación de CO2, la creación y gestión de sumideros con el desarrollo de bosques de carácter metropolitano, auditorías y asesorías de apoyo en proyectos y certificaciones medioambientales, la creación de una potente red de huertos urbanos o la habilitación de una red mancomunada de bicicletas eléctricas. cadiz