Jonathan Pérez Ginel, ‘Jona’, presenta su nuevo proyecto para el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de 2024: ‘Los sacrificaos’

Se levanta el telón y unas luces violetas apuntan hacia el escenario para que brillen los detalles del tipo de ‘Los sacrificaos’.  El tipo es de peón de ajedrez. Se compone de una chaqueta azul desgastada con un corazón rojo en la solapa, un pañuelo y un sombrero redondo. En la espalda tienen la silueta de un peón de ajedrez. El decorado simula la muralla de la carretera de astilleros en Cádiz capital.

En la presentación, nos dibujan un mundo en el que manda el dinero y el poder controla a las personas como peones. Defienden la lucha obrera y explican cómo el poder nos controla mediante la televisión. Intentan mantenerse al margen del sistema y libres del opresor.

La primera letra recoge la palabra del tipo «sacrificao» para explicar que vuelven a cantar a Cádiz. «Febrero que enciende mis notas por más cuchillos que pueda clavar». A pesar de todos los males, vuelven cada año al Falla. Se lamentan por los amigos que no pueden salir este año. «Por más palos que llevo a las espaldas, vuelvo a tus pies aquí sacrificao» es el final del pasodoble.

La segunda letra critica los desperfectos que hay en la ciudad de Cádiz poniendo el foco en que los fondos europeos no han llegado. Ponen de manifiesto la falta de arreglos en barrios como San Severiano o Loreto, las explanadas sin usar, las fincas abandonadas, el pabellón Portillo a medias. Culpa a la administración, sin importar el partido, por abandonar la ciudad.

En la tanda de cuplés, comentan la moda entre los comparsistas de tatuarse algo relacionado con su agrupación y el cambio climático. «No sé qué tienes chiquilla, que siempre me sacas de mis casillas» es el estribillo con guiño al tipo.

En el popurrí, dedican una cuarteta a explicar cómo los peones obedecen y desarrollan sus vidas «casilla por casilla». Comparan la vida en España con un tablero de ajedrez, dónde lo importantes es salvar al rey con sus privilegios. También denuncian la inflación, cómo las empresas y bancos se lucran de esta situación y cómo les ahoga el cinturón de las deudas. En otra cuarteta, pone en valor la capacidad de aguante del pueblo gaditano.

Se despiden estos peones de un público que le aplaude en pie.