‘Los Plácidos Domingos’ continúan la noche. La chirigota viene de Cádiz con autoría de José Pereira y José Joaquín Martínez.

Se levanta el telón y la presentación empieza a oscuras. Cuando las luces se encienden, podemos ver a la chirigota con un tipo muy peculiar. Cada componente lleva unas ropas diferentes, pero todas son vintage y variadas. Se presentan como vendedores del baratillo, el mercadillo que se pone en Cádiz, en la Plaza del Mercado, todos los domingos por las mañanas.

En el primer pasodoble, nos cuentan que hace unos años se fueron de Cádiz para trabajar fuera. Y cuando han vuelto a su barrio, no queda nada de lo que recuerdan. Así denuncian la pérdida de identidad de la ciudad por culpa del turismo.

En el segundo, hacen un breve resumen por la historia de Jesucristo de una forma muy chirigotera. Así, reivindican que el Día del Padre debería cambiarse por el Día de los Palomos.

En la tanda de cuplés, comentan con humor los típicos temas que se utilizan en los cuplés y la vida social de la princesa Leonor con su nuevo novio. «Tenemos de todo en el baratillo, menos estribillo» es el no-estribillo de la chirigota.

En el popurrí, además de seguir desarrollando el tipo, tratan varias temáticas: la masificación de gente en la playa de La Caleta, los diferentes tipos de clientes del baratillo, las largas listas de espera en la Sanidad pública o el cambio de alcalde en Cádiz. Se despiden con una cuarteta emotiva dedicada a Cádiz y a su Carnaval.

Se marchan estos jóvenes chirigoteros del Falla.