‘No eres tú, soy yo (los egocéntricos)’, es el nombre completo de la chirigota de Rubén Berea, David y José Antonio Alvarado.

Se sube el telón del Gran Teatro Falla por penúltima vez en la noche y aparecen este grupo de chirigoteros con un tipo peculiar y lleno de detalles. Encima de sus cabezas llevan una mano de colores y el resto de la ropa se compone de corazones de colores. En la presentación, muestran al personaje: alguien egocéntrico.

Sustituyen el pito por un «no, yo». La primera copla describe la forma de ser del personaje: presumido, habla siempre él, interrumpe cuando quiere y piensa que es el mejor en todo. Sin embargo, estos pensamientos se le van cuando pasea por Cádiz.

El segundo pasodoble va dedicado a Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz Club de Fútbol. Critican algunas medidas como el cambio del nombre del estadio de «Carranza» a «Nuevo Mirandilla». Terminan elogiando a diferentes jugadores históricos del equipo y a Manolo Santander, por componer el himno de la afición. El público responde cantando el himno entero.

En la tanda de cupletinas, comentan con humor la moda de comprarse todo el equipo para practicar deporte aunque sea poco, la trayectoria y el físico de Juan y Medio, un ligue de discoteca, los GPS para perros, la masificación del turismo y las prendas icónicas de los cantantes. En el estribillo, piropean Cádiz, pero acaban diciendo que ellos son más bonitos.

En el popurrí, se dirigen al público del Gran Teatro Falla en la primera cuarteta. En el resto, siguen desarrollando el personaje. También hacen comentarios de su físico, su inteligencia, sus virtudes y su forma de ser. Terminan el popurrí con una cuarteta dedicada a Cádiz.

Se despiden estos chirigoteros del público del Falla que les responde con un gran aplauso.