La entrada en vigor este 1 de enero de 2024 del nuevo régimen de comercio de derechos de emisión (Emissions Trading System) de la Comisión Europea, creada para controlar y gravar las emisiones de dióxido de carbono del transporte marítimo, «resta competitividad» a los puertos europeos respecto a los de terceros países como Marruecos.

Gerardo Landaluce, presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), ha considerado que la entrada en vigor del ETS representa «una pérdida de competitividad importantísima» de los puertos europeos, ya que «si se desvían tráficos a otros puertos» esto iría «en contra del empleo, de la actividad de nuestros puertos y también de tener unas cadenas logísticas resilientes controladas por la propia Unión Europea».

En palabras a Europa Press ha señalado que en un entorno «tan complicado» desde el punto de vista geopolítico y geoconómico, «todos apostamos por tener puertos europeos cada vez más fuertes y que sean capaces también de dar respuesta a las necesidades que tiene la economía».

La nueva normativa ambiental de la UE pone «en situación de desventaja» a los puertos europeos respecto a otros como los de Marruecos, al otro lado del Estrecho, generando que el puerto algecireño no compita «en igualdad de condiciones» con el de Tánger, como ya ha advertido en varias ocasiones Landaluce, quien junto al resto de responsables de los puertos afectados, pidió una moratoria de su entrada en vigor para «perfeccionar» esta norma.

En un encuentro celebrado este pasado mes de diciembre en Algeciras, los puertos del sur de Europa lanzaron un mensaje de «unidad de acción» frente a la entrada en vigor de esta normativa europea y pidieron el apoyo de la Organización Marítima Internacional (OMI) para ampliar la medida a todos los puertos del Mediterráneo, más allá de los de la Unión Europea, para evitar así fugas de dióxido de carbono (CO2) y «una desigualdad de condiciones» entre puertos europeos y de terceros países.

En esta cita, el presidente de la APBA recordó que desde 2020 el Puerto de Algeciras viene alertando de las repercusiones para los puertos europeos de la entrada en vigor del ETS. En ese sentido, manifestó que apoyaban «al 100%» los acuerdos del Pacto Verde europeo (Green Deal) y el objetivo del Fit for 55, argumentando que la legislación relativa al ETS, «tal y como se ha creado inicialmente, va a crear determinadas disfunciones, ocasionando desvíos de buques y tráficos a puertos de terceros países próximos a la UE y la consiguiente fuga de CO2 del espacio europeo».

Es por eso que tildó entonces de «incongruente» esta directiva ya que «además de no evitar las emisiones, no está alineada con la estrategia conjunta de la Unión Europea», donde se necesitan «puertos potentes y activos y no una directiva que limite su conectividad y su competitividad».