‘La alegría de Cai (los apocalípticos)’ es el nombre completo de esta chirigota de jóvenes comparsistas con la autoría de Manolo Cornejo.

Una vez que el telón rojo está arriba del todo, se presentan estos jóvenes chirigoteros en las tablas del Falla disfrazados de apocalípticos. Un personaje que teme el fin del mundo con carteles en los que se lee «el fin se acerca».

El primer pasodoble dedicado al Carnaval de Cádiz y a la ciudad, en especial al barrio de La Viña. «Tacita de mis entrañas aunque mis coplas tengan telarañas, no las rechaces y dame tus besos por febrerillo», termina así un emotivo pasodoble a Cádiz.

«Bienvenido sea, turista» así empieza el segundo pasodoble que denuncia como Cádiz se ha ido adaptando al turismo. Hacen un recorrido por Cádiz destacando sus lugares más emblemáticos, sus bares y la forma de ser de su gente.

La relación entre el chocolate y las relaciones sexuales es el tema del primer cuplé. El segundo comenta con humor la comparsa de Carapapa. En el estribillo, dan indicaciones para sobrevivir al fin del mundo.

En el popurrí, hacen un recorrido por sus infancias y cómo se convirtieron en «visionarios», según dicen. Versionan canciones conocidas y describen cómo será el fin del mundo, los miedos típicos de las madres, el panorama de las agrupaciones en el COAC o en la Semana Santa gaditana.

Se despiden estos chirigoteros. No sabemos si volverán o el fin del mundo se lo impedirá.