La comparsa de Manolo Cornejo cierra la cuarta sesión de cuartos de final con dos pasodobles y dos cuplés inéditos.

«Ahí va la alegría de Cádiz», así termina la presentación de esta comparsa, ‘La alegría de Cádiz’. El público la acoge con un gran aplauso y los componentes se presentan con un tipo lleno de colores y detalles.

El primer pasodoble reivindica el esfuerzo, tanto económico como psicológico, que hacen los jóvenes para formarse en una profesión. Declaran que no necesitan «ayudas» ni «caridad», ellos quieren que lo dejen «aprender a pescar» y ser independientes. Su objetivo es que de mayor puedan decir: «a mí no me regalaron nada».

El miedo es el tema principal de la segunda copla. Lo describen como algo que paraliza o que da impulso para hacer lo que quieres. «¿Y quién no sintió miedo al ver el paso del tiempo?», se preguntan. Así, declaran que sienten mucho miedo de que su madre fallezca.

Los dos cuplés comparten el mismo final. En el primero, cometan con humor la costumbre de traerse imanes de los viajes que se hacen. Para el segundo, hacen un chiste con la moda de ir muchos conciertos por toda España. «No sé qué tienes, entrañas mías, pero me alegras la vida», es el final del estribillo.

En el popurrí, van repartiendo los trocitos del corazón que llevan en el tipo y nos cuentan cómo apoyan a las personas que se enfrentan a un problema para que vean la vida de otra manera. En otra cuarteta, nos dan consejos para no complicarnos la vida y nos invitan a aprovechar la vida al máximo. Después de repartir los trocitos de su corazón, lo reconstruyen.

Se despide la comparsa del público del Falla y este responde con un gran aplauso.